sábado, 11 de febrero de 2012

Creciendo



Todos los días un impulso, un volar por los aires y sonreírle a las hojas.
Escudriñar en el rincón más insignificante y encontrar el tesoro más valioso.
Aprender una palabra nueva y hacerla suya hasta el cansancio.
Probar nuevos sabores, descubrir nuevos colores y bailar.
Sacudirse luego de algún tropiezo y seguir corriendo hasta los brazos de mamá o papá.

¡Feliz Cumpleaños número 3 mi corazoncito!

viernes, 10 de febrero de 2012

Chao flaquito (III)

"La herida de París", uno de los temas que escucho y se me eriza la piel.  Esta versión es la que más me gusta, aunque todas son buenas.



Chao flaquito, descansa en paz...

jueves, 9 de febrero de 2012

Chao flaquito (II)

Una de las primeras canciones que conocí del flaco; hermosa de principio a fin...




Chao flaquito...

miércoles, 8 de febrero de 2012

Chao flaquito (I)

Algunas culturas indígenas creen que cuando una persona deja este mundo, se le debe guiar a través de cánticos a el otro lugar donde van generalmente todos los muertos.  Si no es así puede que el camino y el tiempo que les lleve dicha tarea puede ser larga y angustiosa e incluso que nunca encuentren el camino.

Hoy, inmediatamente en cuanto me enteré de la muerte del Flaco Spinetta, me acordé de esto; que su camino sea hermoso y fácil.  Y fue lindo ver que algunos canales televisivos de acá no dijeran nada, sólo un titular "Murió el flaco Spinetta" y de fondo repasar sus canciones.  Imaginé que se le estaba guiando con su propia música al camino que le espera.

Pensé en sus canciones, las tres que más me gustan y que escucharía para acompañarlo y  guiarlo simbólicamente en su camino;  pero escoger sólo tres es una tarea difícil para mí.

Sin una razón particular, más que el título y letra maravillosas, acá va el primer tema:




 Chao flaquito...

sábado, 4 de febrero de 2012

Y un pajarillo posado en lo más alto será testigo

Ya vuelvo. Siempre vuelvo, le digo.
No me olvides.  Nunca me olvides, le repito.
Volveré con las mismas energías para correr y abrazarte y echarme a tus pies a tomar el fresco.
Volveré con el mismo ímpetu, queriendo encontrar respuestas bajo tu silenciosa compañía.
Seré la misma, con más años, con más cuentos que escucharás atento, mientras el sol de aguas correntosas golpetee por tu espalda.
Me levantaré de pronto, cuando ya haya gastado mis palabras y caminaré despacio, muy despacio intentando escuchar tu llamado.
Te prometeré un nuevo regreso, el mismo de cada año y mientras  pensaré en tus hojas caídas, en tus ramas secas y en el paso del tiempo dudoso y  frágil.  

viernes, 3 de febrero de 2012

Primer año de la Cucheta: El sentido.

A los nueve años mi mamá me regaló por primera vez un diario de vida.  Recuerdo que la historia que la motivó a tal regalo fue sobre unos "ruidos y apariciones misteriosas" que yo junto a mis hermanos presenciamos en casa de mi abuelita paterna una tarde de invierno que nos dejaron con ella, porque mis papás debían asistir a una reunión de la escuela.

Resultó finalmente, que habían sido unos perros de vecinos que merodeaban el lugar para comerse los huevos de las gallinas de mi abuelita; pero eso bastó para que yo pusiera a volar mi imaginación y lo escribiera. 

Así partió mi afán por escribir y "conversar" en papel y tinta.  Llegué a tener dos o tres diarios por año y cada inicio y cada final de diario era un acontecimiento especial en mi vida.

Me acostumbré a escuchar mucho, a guardar secretos de otros, a dar opiniones que no tuvieran que ver con mi intimidad y solo a unos pocos - aquellos de gran valor para mi- les mostré en serio mi interior.

Dejé de escribir diarios de vida en 2º año de la Universidad; porque era constantemente chantageada por mis hermanos, sí, incluso en esa época; con que me los leerían y entonces cansada, en un rito, una preparación emocional me dispuse a quemar hoja por hoja cada uno de mis diarios en la cocina a leña de la casa familiar.

Algunas veces, a la distancia del tiempo, lo lamento; pero sé que con mi hábito de rotar de un lugar a otro, trasladar mis diarios y luego encontrarles un lugar especial habría sido una tentación para los demás.  No es que guardara grandes secretos; pero era esa secreta intimidad al desnudo la que no quería exponer.

La cucheta mágica surgió como una necesidad de retomar mi hábito de "relatar" a mi manera algunos pensamientos, ya no en libretas, en cuadernos y hojas sueltas; pero esta vez consciente que no hay llave ni lugar secreto donde guardar estos pensamientos.

Esta vez el propósito era compartir con quien de casualidad se topara con el blog -así como me suele pasar con muchos de los blogs que he conocido- y con mis amigos y conocidos que se enteran también.

Nunca he alcanzado la popularidad en persona; más bien soy de tener pocos que me acompañen; por tanto estoy consciente de que éste tampoco será un medio de popularidad personal; tan solo es mi manera de contar y compartir con quien entra y se queda y tal vez vuelva.

Mi timidez me hizo dar pasos hacia atrás en algunas cosas que me gustaban; pero un día me armé de suficiente valor y me atreví a soñar; casi siempre a corto plazo, pues no ambiciono grandes cosas, tan solo hacer lo que me gusta; seguir aprendiendo y compartir lo aprendido.

Aquí hablo de ello; de como vivo y siento lo que hago: mi experiencia hoy en la radio, los textos que escribo y algunos de los cuales son representados, mi vida en torno al  Kamishibai, mi ser antropológico, mi familia.

Eso es la cucheta mágica: a veces un suspiro, otras veces una imagen, un color, un deseo, una concreción de un deseo.   Y hoy cumple un año, del que he sentido cada entrada y cada comentario que he recibido.

Muchas gracias a ti que sé que pasas pero nunca me comentas, a ti que de vez en cuando me envías un saludo, a ti también porque me das ánimo y a ti que has llegado de casualidad, aunque no vuelvas.

Con todos uds. comparto hoy este día especial: ¡FELICES SUEÑOS PARA UDS. TAMBIEN!