jueves, 24 de julio de 2014

Es invierno, lo siento

No sé, podrá pensar ud. que no tengo mucho de que quejarme yo. Ud. pude pensarlo no más. Vea; mi casa limpita, el árbol cargado y algunas ramas a punto de descolgarse de tanto peso. El perro; fiel como cuando era cachorro. La aurora y los atardeceres en el mismo sitio esperando aparecer como siempre. Ud. puede pensar que no tengo motivos para quejarme. También lo piensan los demás y hasta he de confesar que yo misma lo he estado pensado. Generalmente busco un banquito solitario y tranquilo en esos días de fiesta o las tardes mientras el niño juega; y lo pienso.

sábado, 19 de julio de 2014

Y sin embargo

Y sin embargo, nos desencontramos, nos encontramos y nos volvemos a perder. Pareciera que a veces caminamos como entre sombras, como si nosotros mismos fuéramos dos sombras que se cruzan y no se logran ver. Pareciera a veces que no tenemos arreglo, como si a esta altura ya no tuviéramos en serio arreglo...y sin embargo siempre he sido devota de las sombras y sus encantos. 

viernes, 4 de julio de 2014

Reflexiones

La desigualdad es una de las causas de la generación de violencia de género. Y esta desigualdad la podemos estar viviendo y practicando incluso, en actos tan cotidianos como tomar la merienda, compartir un espacio de juego o conversación; sin ser verdaderamente conscientes de ello.

De esto estuvimos reflexionando en el taller con los niños, en un espacio distendido y de total igualdad. Con algunos tomamos el desayuno, con los de la tarde la merienda y con el tiempito que nos sobró aprendimos a hacer origamis.

(Puede suceder que existan esos días en que uno tiene la total certeza que el oficio escogido es, a pesar de los vaivenes, el único camino posible para nuestra propia existencia). 

miércoles, 25 de junio de 2014

Una imagen

(Fernanda, 10 años.)

Quería hablar sobre el taller, los niños y la violencia de género.


viernes, 13 de junio de 2014

Mucho poco

Algunas veces la tarde cae, pero igual levantamos los huesos, a medias o enteros.
Otras veces el cielo parece de papelito o de celofán desteñido, pero aún resiste y lo hacemos barquito de papel para que flote.  
No todos los días el sol brilla con la misma intensidad, pero seguro que su calorcito le hará bien de todas formas a las semillas recién plantadas.


Hay gente tan optimista que cuesta comprender entonces porqué otros no lo son tanto, teniendo mucho.
La mayoría de los niños que asisten a mis talleres son así, muy, muy optimistas y pensar en ello es aleccionador.