martes, 26 de abril de 2016

miércoles, 13 de abril de 2016

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Quienes bien me conocen saben que a ciertas cosas no me puedo resistir: al papel, a los hilos y lanas de diversos colores, a las charlas con Guillo, a la nariz de Amelia, a un libro triste, al choclo, la papa, al tomate, la palta y a un brotecito de algo que asoma.  

miércoles, 6 de abril de 2016

Un libro triste

"Patas de perro/ Carlos Droguett"
Confieso que prefiero los libros de historias tristes.
Éste es uno de esos.

lunes, 4 de abril de 2016

Podrías venirte y jugar un rato

Ciertas veces, me gusta jugar a que soy otra especie de animalito; una distinta a la propia.
Y entonces empiezo a mirar de otra manera, a oler de otra manera y a sentir de otra manera. 
Me gusta de preferencia, ser de esas especies que a nadie parece impresionarles. Que saben que existen, pero nunca las miran de verdad.
A esas especies les tengo cariño. Porque son fabulosas. Están y nadie las nota.
Son especies, extrañamente, nunca en extinción. 
Y desprotegidas. 
Y vituperadas. 
Me recuerdan a mi misma especie. Las de estilo ninguneadas, reprochadas, ocultadas y negadas.
Cuando juego a ser una especie de animalito distinta a la propia, me veo yo misma. Y los veo a todos. A ellos y a nosotros.   

lunes, 21 de marzo de 2016

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Sigo andando. Pero no van a pensar que por eso, he dejado de lado ciertos placeres. 
Aquí les dejo unos pasitos, que son  de esos gustos, gustosos que tengo.

viernes, 18 de marzo de 2016

Anduve

¡Bájenme de este edificiooooo!
(
Dibujos en el taller)
...Participando de un día de reflexión y conmemoración por el Día Internacional de la Mujer, con mi proyecto "Un cuento Kamishibai. Ideas sobre violencia de género". ¿Se acordará alguien de uds. de ese proyecto?
 Luchando con mi conexión a Internet que cada día me da más dolores de cabeza.
Y dando inicio al taller de Kamishibai, este año con un grupo numeroso, diverso y entretenido, que cursan desde  2º hasta 7 º grado, en un lugar que parece un jardín, repleto de rosas, árboles y césped prolijamente cuidados; que recibe diariamente a muchos niños y niñas de uno de los barrios donde se concentra tal vez la misma cantidad de población que el resto total de la ciudad. Un barrio popular, casi sin asfalto, con sábanas y ropas de colores tendidas en los patios para secarse al sol, perros chascones y simpáticos panza arriba en las calles, olor a leña quemada y tierra mojada cuando nos ha encontrado alguna lluvia y  niños pateando pelotas en las veredas o andando en bicicleta en montoncitos, llegando a parecer equilibristas.
Ahora las/los dejo un ratito y seguiré andando...